El Camino de Santiago en Galicia
Reportaje fotográfico del Camino de Santiago en Galicia.
Etapa 1
O Cebreiro - Triacastela -->
Etapa 2
Triacastela - Barbadelo -->
Etapa 3
Barbadelo - Hospital -->
Etapa 4
Hospital de Narón - Melide -->
Etapa 5
Melide - Monte do Gozo -->
Etapa 6
Monte do Gozo - Santiago -->
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El Camino de Santiago - Etapa 5 - Melide - Monte do Gozo
Al día siguiente, con los primeros rayos del sol comenzamos una etapa que no teníamos muy claro donde la íbamos a finalizar. Quedaban 50 kilómetros y 4 albergues por el Camino. A lo largo del día tuvimos que tomar varias decisiones antes de llegar a nuestro destino. La salida de Melide se hace a través del barrio de Santa María, donde podemos admirar la hermosa iglesia románica.
Confiando en la existencia de un bar abierto, no nos habíamos aprovisionado el día anterior para desayunar. Pero tuvimos mala suerte. No encontramos el primero hasta dos horas después, ya cerca de Arzúa. Allí, una señora que estaba abriendo su establecimiento nos sirvió unos cafés.
En los pastos, los caballos también estaban con su almuerzo...
Antes de llegar a Arzúa, pasamos por un lugar clave del Camino. El hermosos puente medieval de Ribadiso sobre el Río Iso ha contemplado a través de los siglos el transitar de peregrinos ya ansiosos por alcanzar Santiago.
Al lado del puente, el antiguo Hospital de Peregrinos fue el último en cerrar del Camino Francés. En la actualidad, se ha reconvertido en uno de los mejores albergues de la ruta. Sin duda, era uno de los puntos en los que queríamos habernos quedado una noche, pero la ruta planificada no lo había incluído.
Cuando nosotros pasábamos, a eso de las 8 de la mañana, los últimos rezagados se disponían a salir del albergue. Seguramente, las noches se prolongan en este bonito paraje junto al río.
En Arzúa hicimos la parada del bocata en la plaza del pueblo y nos aprovisionamos de frutos secos y algo de fruta para el resto del día. Al hacer el camino es importante alimentarse bien, teniendo en cuenta que hay veces que durante muchos kilómetros no se encuentra un lugar de aprovisionamiento. Tras la parada, retomamos nuestra ruta...
A medida que nos acercamos a Santiago, el tránsito es mayor. Los ciclistas avisan de su recorrido varios metros antes de llegar a dónde estamos, para que nos apartemos. Los izquierda, derecha, centro se acompañan del sempiterno "Buen Camino".
Esta pareja que va delante ya nos la encontramos antes. Ella va con bastante dificultad, preguntando a cada paso los kilómetros que quedan hasta el siguiente albergue. En estos casos lo mejor es detenerse y descansar. Caminar supone hacer el mismo movimiento miles de veces, por lo que cualquier molesta puede convertirse en un suplicio.
Los lugares de aprovisionamiento en el Camino es otra historia que nos llevaría muchas fotos. Por un lado está la amabilidad de Casa Domingo. En el otro extremo, están las gentes que se aprovechan del peregrino, cobrándole una exageración por unas manzanas o unas botellas de agua, negándole incluso el agua del grifo... pero éstos, afortunadamente, son pocos.
Eran las 3 de la tarde. Llevábamos una buena media de kilómetros y nos estábamos acercando al albergue de Santa Irene. Decidimos parar a comer un menú del peregrino y descansar un poco. La parada se prolongó durante hora y media. En los días anteriores, era el momento de finalizar la etapa, pero nos sentíamos frescos y continuamos un poco más...
El Albergue de Santa Irene se encontraba a una par de kilómetros. Antes de llegar allí, este monumento recuerda a un peregrino que falleció en ese lugar en el verano de 1993, a escasamente una jornada del final del Camino.
En esta zona, el Camino discurre parte por un sendero paralelo a la carretera...
... y otra parte por tupidos pinares, que han sustituído ya por completo a las grandes devesas de los Ancares, donde el carballo y el castaño estaban contínuamente presentes.
A las 5 de la tarde llegamos al Albergue de Santa Irene. Nos sentíamos bien por lo que no queríamos parar. Hacía buen tiempo para caminar y decidimos seguir un poco más.
Allí ya estaban nuestras amigas las vascas... como pateaban!!!. Habían salido de Melide mucho antes que nosotros y allí estaban tan frescas. Fue la última vez que las vimos. Desde aquí saludarlas como también a la pareja de Santander, al señor que venía desde Logroño, al chaval de Casa Carmen de Barbadelo... en fin, a todos nuestros compañeros de viaje.
Estamos a 23 kilómetros de Santiago y el Albergue de Arca se encuentra a 20. A partir de ahí, ya no tendríamos la opción de la ducha hasta el Albergue del Monte do Gozo, ya a las puertas de Santiago, a escasos 4 kilómetros de la Catedral.
En los puntos kilométricos del camino la gente acostumbra a dejar piedras y otros objetos para los compañeros de peregrinación que vienen detrás. Este "ANIMO RAUL QUE FALTA POCO", seguramente ayude a Raúl a cubrir el siguiente tramo con una sonrisa.
Durante buena parte del día, tenemos que cruzar varias veces la carretera general que une Santiago con Lugo. La operación de cruzarla en algunos puntos es complicada, sobre todo para grupos de ciclistas con niños.
Transitábamos por extensos pinares...
... y pequeñas aldeas...
...hasta llegar a Arca... ¡¡¡Menudo camión!!!. con un par de gestos conseguimos que haga sonar su potente bocina para saludarnos... ¡qué buena gente estos camioneros!
En el Albergue de Arca la gente descansaba antes de emprender la última etapa al día siguiente. Aquí tomamos nuestra mayor decisión. ¿Por qué quedarnos a 20 kilómetros si podemos quedarnos en el excelente Albergue del Monte do Gozo, a 4 kilómetros de Santiago, y bajar mañana frescos a recoger la Compostela y visitar la Catedral?
La respuesta es fácil: ¿Por queeeeé?. Así que, después de refrescarnos un poco, decidimos que no habíamos tenido bastante con los 30 kilómetros que llevábamos y que podíamos hacer bién 16 más hasta llegar al Monte do Gozo...
...
...
Tan cerca del destino, las huellas de los peregrinos ocupan todo el ancho del Camino.
Después de pasarlas pequeñas aldeas de San Antón y Amenal, hacemos nuestra última parada en Cimadevilla, ya dentro del Ayuntamiento de Santiago. Desde aquí, el Camino se puede hacer siguiendo el curso de la carretera que después de pasar el Aeropuerto se dirige a Santiago...o dirigirse por aldeas de gran tradición jacobea hasta el Monte do Gozo...
Decidimos hacer este último tramo que nos llevaría por Lavacolla, San Paio y San Marcos antes de llegar a nuestro destino. En este momento sucede una cosa curiosa. Los viejos milarios de piedra son sustituidos por otros más modernos que, sorprendentemente, añaden 3 kilómetros a la ruta... estas señoras parecen saberlo y sonríen saludando al peregrino.
Después de pasar Lavacolla, de la que la tradición jacobea cuenta que en su río se aseaban los peregrinos antes de llegar a la Catedral, llegamos a San Paio. Los caminos por los que discurrimos son de asfalto en un ligero pero continuo ascenso que, con los kilómetros que llevábamos encima, se nos hicieron bastante largos.
Con los últimos rayos del sol, pasámos por el Centro Emisor de la Televisión de Galicia y, por fin, alcanzamos el Albergue del Monte do Gozo donde tenemos a nuestra disposición una habitación con 8 camas para nosotros solos... La decisión tomada en Arca de continuar había sido acertada.
Así que, después de unos 45 kilómetros recorridos desde la lejana Melide, nos dimos una ducha y salimos a dar un paseo por las magníficas instalaciones del Monte do Gozo. Allí pudimos compartir nuestra experiencia y alegría por haber llegado con otros peregrinos. Y...mañana...Santiago, pero lo dicho eso será mañana. ¿Os imaginais lo bien que descansamos?