






Nuestros apartamentos están a unos 50 metros de la bella playa de Toró, en el municipio asturiano de Llanes. Apartamentos situados en una finca de 2.000 m2, en una zona tranquila ideal para el descanso, a menos de 500 metros del centro urbano de la villa de Llanes. Cuentan con una zona ajardinada de 400 m2.
Nuestros apartamentos están situados en una zona tranquila ideal para el descanso, a escasos 50 metros de la playa de Toró y a menos de 500 metros del centro urbano de la villa de Llanes su cercanía a la montaña cantábrica la convierten en lugar idóneo para el turismo de naturaleza.
Distancias de interés
[107 Km. de Oviedo]
[89 Km. de Gijón]
[113 Km. de Avilés]
[106 Km. de Mieres]
Coordenadas GPS
43°24′55'' N -4º44'44'' W
43,41553 N -4,74580 W
Cada apartamento consta de: una habitación doble, baño completo, cocina, salón con sofá cama, TV, menaje de cocina, lavadora, campana, frigorífico, vitrocerámica, microondas, plancha, calefacción, terraza, trastero de 4 m2 y plaza de garaje sin cargo.
Un servicio de limpieza entre semana (sin cocina ni menaje).
Plaza de garaje sin cargo.
Zona ajardinada de 400 m2
Podrá realizar todo tipo de actividades: playeras, senderismo, pesca, descensos en canoa, espeleología, salidas con kayak por la costa, paseos en barco, rutas a caballo, escalada, rutas en 4x4, visitas guiadas, descenso de cañones, buceo...
LLanes, paraíso junto al mar.
La villa de Llanes, capital del concejo que lleva su nombre, es el referente urbano de un territorio extenso y rural que crece de forma alargada en paralelo al mar Cantábrico. Un mar que se mete por todos los rincones en esta villa y que nos regala su sabor en medio de edificaciones antiguas y modernas, plazas, plazoletas, paseos y abundantes terrazas donde pararse a tomar algo.
Sus playas
Más de treinta playas es el bagaje de un mar cansado de guerrear que busca en dársenas y rías, pero también en los acantilados más duros y altos, la talla precisa para salones a medida, esculturas de caliza que poder admirar, y subterráneos por los que seguir buscando su propia calma.