













Antiguo palacete del siglo pasado, en el cual vivió el escultor Antonio Susillo, hoy convertido en un hotel con estilo propio en la emblemática y céntrica Plaza Alameda de Hércules. Al abrir sus puertas se encuentran tres patios andaluces a los cuales se asoman 39 habitaciones, cada una de ellas con carácter propio. Ofrece una alternativa a todos aquellos que tanto en sus viajes de ocio como por motivos de negocios busquen una estancia exclusiva, con estilo y personalidad, saliendo de la línea convencional.